En general soy una profesora bastante relajada, y trato de que mis clases se desarrollen en un ambiente tranquilo, cordial y con pequeños toques de humor, muy rara vez me enojo en clases... pero hay momentos que me superan...
Al finalizar el semestre, es muy común que aparescan alumnos que nunca vinieron a clases o que prestaron muy poca atención solicitando oportunidades para poder aprobar, y si bien hay una política interna de reprobar alumnos por falta de asistencia, también es cierto (y me ha pasado), que con certificados médicos o de trabajo les justifiquen el semestre completo y somos los docentes los que nos vemos enfrentados a la "obligación" de evaluarlos.
Así desde hace un par de años tomé la decisión de tomar todas las pruebas recuperativas al final del semestre, un solo día para todos, llevo pruebas recuperativas para cada prueba que hubiera tomado en el semestre, así que si alguien debe 5 o 6 pruebas, debe asumir y prepararse para tal eventualidad.
El sistema me ha funcionado bastante bien en el 99.9 % de los casos... pero siempre aparece el alumno 0.01%...
Tengo un alumno que ha tomado 3 veces el mismo ramo conmigo, 3 veces ha tenido un asistencia menor al 30%, 2 veces ha llegado a las pruebas recuperativas sin saber nada... y esta vez... no fue la excepción... pero fue peor.
Por mail siempre consulto las fechas de las pruebas (ni pensar en que este alumno se iba a tomar la molestia de ir a clases) demás esta decir que solo rindió una en todo el semestre y no llegó para las recuperativas... hasta ahí ningún problema, pensé (inocentemente) que se había dado cuenta de que no tenía posibilidades de aprobar sin estudiar...
¡¡¡ME EQUIVOQUE!!!
¡¡¡LLEGÓ DURANTE EL EXAMEN!!!
con cara de pobrecito
pidiendo por favor que lo ayudara, insistió quedandose en la puerta y
mirando con la cara del "gato con botas de Shrek" entonces sentí como mi
Ki se elevaba y mi colon empezaba a reclamar, trate de contenerme a
duras penas y le dije que tomara asiento y le pase las pruebas
recuperativas... adivinen...
Con la misma mirada de víctima y con voz tímida, me dijo "No tengo
calculadora"... "puedo venir mañana?"... yo quede @_@... ¿¿¿???!!!
Y ahí mismo supe lo que es estar en estado "Super Sayayin" ( igual que en
los dibujos animados )
controlando pero dejando traslucir mi evidente indignación le pedí que
se consiguiera una en 5 minutos... volvió al rato pero se dedico a
mirarme con la misma cara... insistía en que lo ayudara... pero la ayuda
que buscaba era que le regalara la nota para poder tomar Tutoría!!!
Internamente la imagen a la izquierda me representa fielmente.Pensé que solo a mi me molestaba tanto esta situación, tal vez los otros docentes ni se inmutan por estas desventuras... pero al llegar al oasis de la sala de profesores y comentar el "evento" me encontré conque no era la única... uf!!! que relajo... Gracias Colegas!!! me sentí menos loca, y luego de un rato el mal rato era tomado con humor como una nueva experiencia =)

